jueves, 3 de noviembre de 2016

Animarse a volar...

 
Animarse a volar
 
...Y cuando se hizo grande, su padre le dijo:
-Hijo mío, no todos nacen con alas. Y si bien es cierto que no tienes obligación de volar, opino que sería penoso que te limitaras a caminar teniendo las alas.
-Pero yo no sé volar – contestó el hijo.
-Ven – dijo el padre.
Lo tomó de la mano y caminando lo llevó al borde del abismo en la montaña.
-Ves hijo, este es el vacío. Cuando quieras podrás volar. Sólo debes pararte aquí, respirar profundo, y saltar al abismo. Una vez en el aire extenderás las alas y volarás...
El hijo dudó.
-¿Y si me caigo?
-Aunque te caigas no morirás, sólo algunos machucones que harán más fuerte para el siguiente intento –contestó el padre.
El hijo volvió al pueblo, a sus amigos, a sus pares, a sus compañeros con los que había caminado toda su vida.
Los más pequeños de mente dijeron:
-¿Estás loco?
-¿Para qué?
-Tu padre está delirando...
-¿Qué vas a buscar volando?
-¿Por qué no te dejas de pavadas?
-Y además, ¿quién necesita?
Los más lúcidos también sentían miedo:
-¿Será cierto?
-¿No será peligroso?
-¿Por qué no empiezas despacio?
-En todo casa, prueba tirarte desde una escalera.
-...O desde la copa de un árbol, pero... ¿desde la cima?
El joven escuchó el consejo de quienes lo querían.
Subió a la copa de un árbol y con coraje saltó...
Desplegó sus alas.
Las agitó en el aire con todas sus fuerzas... pero igual... se precipitó a tierra...
Con un gran chichón en la frente se cruzó con su padre:
-¡Me mentiste! No puedo volar. Probé, y ¡mira el golpe que me di!. No soy como tú. Mis alas son de adorno... – lloriqueó.
-Hijo mío – dijo el padre – Para volar hay que crear el espacio de aire libre necesario para que las alas se desplieguen.
Es como tirarse en un paracaídas... necesitas cierta altura antes de saltar.
Para aprender a volar siempre hay que empezar corriendo un riesgo.
Si uno quiere correr riesgos, lo mejor será resignarse y seguir caminando como siempre.

Jorge Bucay

martes, 4 de octubre de 2016

Una muy buena noticia. Autor: Jeff Foster

 Aquí te dejo, una muy buena noticia.

Justo aquí, justo ahora, en este momento, no necesitas "averiguar" el resto de tu vida, independientemente de lo que digan los demás.
No necesitas todas las respuestas. Éstas llegarán, a tiempo, o no, o quizás es que las preguntas innecesarias simplemente se desvanecerán.
No hay ninguna prisa. La vida no tiene ningún apuro. Sé como las estaciones. El invierno nunca intenta convertirse en verano. La primavera no se apresura hacia el otoño. La hierba crece a su propio ritmo.
Las elecciones que habrán de hacerse se harán, y no tienes poder de elección en eso. Las decisiones que habrán de tomarse se tomarán, los acontecimientos se darán, pero en este momento, tal vez, no necesitas saber las soluciones o los resultados, o cuál sería la mejor forma de proceder. Quizás el no saber es un invitado especial al banquete de la vida. Quizás la apertura a toda posibilidad es un muy querido amigo. Quizás hasta la confusión podría venir a descansar aquí.
Y de esta manera, en lugar de tratar de "componer" nuestras vidas, en lugar de tratar de resolver perfectamente lo irresoluble y rápidamente completar la historia épica de un "yo" ficticio, simplemente podemos relajarnos en un absoluto no-saber, hundiéndonos profundamente en al cálido abrazo del misterio, sumergiéndonos en lo más hondo de este momento, saboreándolo completamente, con toda su singularidad y con toda su maravilla.
Y después, quizás, sin ningún esfuerzo, sin lucha ni estrés, sin que haya un "tú" involucrándose en nada, las respuestas verdaderas surjan en su propio y dulce tiempo.

domingo, 18 de septiembre de 2016

Dar... Isabel Reyes

 Dar...

 ¿Olvidaste el reír? ¿Aprendiste a llorar?

Será que no conoces la alegría de dar...
Podemos con tan poco disipar el sufrir...
Y empezar nuevamente a aprender a reír... 

¡Ah, si tu conocieras la alegría de dar! 
Mira, es la forma más hermosa de amar
que reciben los otros. 
Ser la fuente generosa 
para que todos puedan beber: 
Reconocerse agua y darse sin pensar, 
Pues las almas son como las plantas,
a las que hay que regar. 
Benditos y felices los que logran decir: 
“Hoy me he dado“ 

...Merecen la dicha de vivir. 

¿tanto se puede dar, tanto se puede hacer? 
A ese niño que pasa, tú lo puedes querer, 
A la mujer que sufre la alienta tu reír, 
Al hombre que trabaja lo anima tu cantar. 
Y tu puedes cantar y reír y querer. 
¿Ves que fácil tarea?...
Sí, la puedes hacer... 
Olvida tu sufrir y olvida tu llorar: 

¡Regálate a ti mismo la alegría de dar! 
Autor: Isabel Reyes

martes, 30 de agosto de 2016

Video: Cómo evitar un derrame cerebral



En este vídeo te explicamos paso a paso todo lo que puedes hacer para evitar un derrame cerebral. Los accidentes cerebrovasculares pueden tener consecuencias terribles, por lo que vale la pena hacer todo lo posible para prevenirlos. Cuando se produce un derrame cerebral, hay una interrupción del flujo sanguíneo al cerebro. Las principales causas son la aterosclerosis y la hipertensión. Para evitar al máximo los accidentes cerebrovasculares te aconsejamos que mantengas un peso y un estilo de vida saludables, controles tu presión arterial, compruebes tu nivel de colesterol, tu nivel de hematocrito en la sangre y tus niveles de azúcar en la sangre, dejes de fumar, evites situaciones de estrés y aprendas a relajarte. Fuente del video:

jueves, 18 de agosto de 2016

Aférrate a lo que importa - Autor: Eric de La Parra

 
Aférrate a la fe porque es la fuente de la creencia de que todo es posible. 
Es la fibra y la fortaleza de un alma confiada. 
Aférrate a la esperanza porque destierra la duda y da lugar 
a actitudes positivas y alegres. 
Aférrate a la confianza porque se encuentra en el corazón 
de las relaciones fructíferas que son seguras y satisfechas. 
Aférrate al amor porque es el don más preciado de la vida, 
porque es generoso, se preocupa y da significado a la vida. 
Aférrate a la familia y a los amigos
 porque son las personas más importantes
 en tu vida y porque hacen del mundo un lugar mejor. 
Ellos son tus raíces y la semilla de la cual creciste, 
son la vida que ha crecido con el tiempo para alimentarte, 
ayudarte a seguir tu camino y permanecer siempre cerca de ti. 
Aférrate a todo lo que eres y a todo lo que has aprendido, 
porque esto es lo que te convierte en un ser singular. 
No menosprecies lo que sientes y lo que crees que es bueno 
e importante, tu corazón te habla con más fuerza que tu mente. 
Aférrate a tus sueños, alcánzalos de manera diligente y honrada. 
No temas nunca al camino más fácil ni te rindas ante el engaño.
 Recuerda a otros en tu camino y dedica tiempo 
para atender sus necesidades. 
Has del mundo un lugar mejor día a día y no te olvides 
de las cosas importantes que dan significado a tu vida.
 
      Autor: Eric de La Parra 
De su Libro:  "ACTITUDES DE GRANDEZA"

sábado, 30 de julio de 2016

Soy la consecuencia - Juan José Mestre

Soy la consecuencia

Si soy la consecuencia de lo vivido, 
me quedo en paz con el origen 
y miro esperanzado 
la próxima encrucijada.

Si mi vida me ha traído 
hasta este punto del camino,
me tomo un descanso a su vera 
para observar los tres puntos
 de convergencia: 
el largo pasado de peregrino, 
el futuro que me espera,
 y este exacto lugar 
del presente que bendigo. 

Y en la dicha solariega 
que hoy me regala mi camino,
encuentro la fuerza que antes no tenía. 

Y en ese buscar de todos los días, 
he hallado algunas flaquezas
 y mezquindades. 

Mas no las reniego; 
si están aquí es porque las 
necesito para continuar en el sendero. 

Y así... 
me hago cargo de logros 
y puntos no resueltos hasta ahora. 

En paz con la convergencia del Tiempo
 en esta hora,
disfrutando de los extremos 
y del presente con convicciones 
y algunas certidumbres que se cuelan 
con los hilos de luz entre las hojas. 
Autor: 
Juan José Mestre

sábado, 16 de julio de 2016

El derecho de soñar (Eduardo Galeano)


¿Qué tal si deliramos por un ratito?
¿Qué tal si clavamos los ojos más allá de la infamia para adivinar otro mundo posible?
El aire estará limpio de todo veneno que no provenga de los miedos humanos y de las humanas pasiones.
En las calles los automóviles serán aplastados por los perros.
La gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por el ordenador, ni será comprada por el supermercado, ni será tampoco mirada por el televisor.
El televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia y será tratado como la plancha o el lavarropas.
Se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir no más, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega.
En ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar sino los que quieran cumplirlo.
Nadie vivirá para trabajar pero todos trabajaremos para vivir.
Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas.
Los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas.
Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos.
Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas.
La solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo.
La muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero.
La comida no será una mercancía ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos.
Nadie morirá de hambre porque nadie morirá de indigestión.
Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura porque no habrá niños de la calle.
Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero porque no habrá niños ricos.
La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla y la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla.
La justicia y la libertad, hermanas siamesas, condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda.
En Argentina las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.
La Santa Madre Iglesia corregirá algunas erratas de las tablas de Moisés y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo.
La Iglesia también dictará otro mandamiento que se le había olvidado a Dios, “amarás a la Naturaleza de la que formas parte”.
Serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma.
Los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados porque ellos se desesperaron de tanto esperar y ellos se perdieron por tanto buscar.
Seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de belleza y voluntad de justicia, hayan nacido cuando hayan nacido y hayan vivido donde hayan vivido, sin que importe ni un poquito las fronteras del mapa ni del tiempo.
Seremos imperfectos porque la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses.
Pero en este mundo, en este mundo chambón y jodido seremos capaces de vivir cada día como si fuera el primero y cada noche como si fuera la última.

EDUARDO GALEANO – extracto de “EL DERECHO AL DELIRIO”